Engastes de piedras
Un engaste es la estructura metálica que sujeta una gema. Su diseño decide cuánto se ve de la piedra, cuánta luz le llega y cómo resiste los golpes. Los engastes de garras, llamadas también uñas, doblan finos brazos de metal sobre el cinturón, el borde más ancho de la piedra. GIA señala que seis garras sujetan la piedra con más seguridad que cuatro y protegen mejor el cinturón. Tiffany & Co. fecha en 1886 su solitario elevado de seis garras y afirma que el engaste queda en gran parte oculto, de modo que el diamante flota sobre el aro. El bisel, en cambio, rodea el cinturón con un reborde continuo y cambia luz lateral por protección.
Otros engastes agrupan piedras pequeñas. En el engaste de granos se levantan de la superficie pequeñas porciones de metal que actúan como garras. El pavé, del francés «empedrado», coloca las piedras tan juntas que las vecinas comparten un grano; el micropavé hace el mismo trabajo bajo el microscopio. El engaste en canal sujeta una hilera de piedras entre dos paredes metálicas paralelas, y el halo rodea una piedra central con otras pequeñas.
Tres engastes ocultan el metal. Niessing presentó su Spannring, o anillo de tensión, en 1979; el aro por sí solo sujeta la piedra por presión elástica. Van Cleef & Arpels patentó el Mystery Set en 1933, deslizando piedras ranuradas sobre raíles de oro para que no se vea metal en la superficie. El engaste enrasado, o bruñido, hunde la piedra en un asiento y aprieta el metal sobre su cinturón.